EL DOLOR ES UNA BENDICION

El párrafo primero del ítem 7 del capítulo 9 del libro "El Evangelio según el Espiritismo" comienza diciendo: “El dolor es una bendición que Dios nos envía”.
Conociendo lo que significa un dolor resulta muy extraña esa frase.
Si recordamos que es lo que nos sucede cuando acercamos nuestra mano sobre el fuego y de manera descuidada, podremos observar que el dolor será el aviso para que tomemos la decisión de retirar de inmediato la mano de ese lugar y evitar que el cuerpo se dañe.
Muchos otros ejemplos semejantes al anterior nos permitirían observar una respuesta similar ante un hecho que podría dañar la salud del cuerpo orgánico.
De manera semejante sucede lo mismo con el cuidado de la salud del cuerpo espiritual.
Cuando ante un problema no sabemos dar la respuesta equilibrada poniendo en riesgo nuestra salud espiritual surge lo que podremos llamar “dolor del alma”.
Ese dolor será el aviso necesario para que busquemos modificar el  modo de responder a esa situación vivida y no perjudicar nuestra salud mental. Pero muchas veces insistimos con una respuesta que no corresponde o que es insuficiente, con actitudes de apego a las cosas y a las personas que fueron parte de lo ocurrido. Es entonces que el dolor del alma se intensifica al punto de sentirnos agotados para continuar con esa actitud con la que nos estamos haciendo mucho daño y comenzar a pensar que tal vez habría otra forma de vivir esa situación.
Considero necesario recordar en esos momentos emocionalmente difíciles la frase: el dolor es una bendición.
Es una bendición, por la oportunidad que se nos presenta para observar que queremos, que pensamos y que estamos haciendo para estar envueltos en ese dolor del alma o dolor espiritual que solo puede ser eliminado a partir de un mayor conocimiento de uno mismo y de un mejor proyecto de vida que concuerde con la realidad espiritual mas que con nuestras exigencias e imposiciones.

Esta mirada espiritual de uno mismo, es la que nos puede ayudar a comprender un poco más que somos seres inteligentes de la creación, que poblamos el universo fuera de  este mundo material, y que somos alumnos en esta enorme escuela que es el planeta Tierra, al que hemos venido para tomar consciencia de aquello que hoy nos urge trabajar con mayor ahínco y mejorar nuestra calidad de vida espiritual.

Al comenzar el día

"Prepara tu armadura para las batallas del dia a dia,
lleva el casco de la esperanza razonada,
el escudo del perdón,
el calzado del servicio,
las armas de la paciencia, la bondad y el entendimiento fraterno,
y la firme actitud de vigilar el propio campo mental"